viernes, 30 de marzo de 2012

Ensayo # 5: "La soga" (1948)


La película de Alfred Hitchcock “La soga” (“Rope”, por su nombre original), producida en 1948, más allá del virtuosismo técnico que delata en cada una de sus escenas de diez minutos (Chabrol y Rohmer, 2010, p. 102), contiene una critica social punzante para la época en que se filmó. Hay que entrar en contexto para comprenderlo mejor: tres años atrás había finalizado la Segunda Guerra Mundial; Estados Unidos, tras el fracaso del New Deal, inició toda una reforma social y política; la tensión mundial hacia los movimientos comunistas llamaba a las puertas de la Guerra Fría; Estados Unidos se consolida como la gran potencia del globo. Tomando en cuenta este marco de referencia, el análisis de “La soga” debe tomar un sentido más profundo, despegándose del solo reconocimiento de un tema hitchcockiano por excelencia: el asesinato y el suspenso.

Los primeros minutos de la película ubican al espectador en un plano social elevado: dos universitarios, Brandon y Phillip, planean una fiesta (un gran banquete, diferentes tipos de licores) en un apartamento con vista a la ciudad de New York. Sin embargo, la fiesta se encuentra en un segundo plano, pues lo primero que se muestra es la muerte de David Kentley, ahorcado con una soga, en manos de sus compañeros. Irónicamente, se está celebrando el matrimonio entre David y Janet y la donación de algunos libros al padre de David. Más retorcido aun, Brandon y Phillip guardan el cuerpo en un baúl donde, más tarde, Brandon dispondrá la cena ofrecida en la fiesta y, con ello, demostrarse a sí mismo la perfección de su crimen. Para Brandon es todo un triunfo y propone a Phillip brindar con Champagne. La primera y más importante de las críticas presentes en la película se hace evidente: De las esferas sociales e intelectuales más altas pueden provenir ideas moralmente vituperables.



Los invitados a la fiesta van llegando: el padre y la tía del joven asesinado, la señora Atwater; Janet y Kenneth, el mejor amigo de David y antigua pareja de Janet; y el profesor Rupert Cadell. Las discusiones que entabla Brandon con el señor Kentley y con Rupert son las más cargadas de significado de toda la película, ya que desarrollan un tópico delicado, relacionado precisamente con el “crimen perfecto” que Brandon y Phillip han realizado. Cometer homicidio resulta justificado en las clases elevadas, como método para eliminar individuos que resultan inferiores e inservibles. Surge entonces la idea del superhombre y la superioridad de razas: el asesinato resulta artístico, elegante y socialmente útil y aceptable.

Esta tesis, compartida tanto por Brandon como por Rupert, escandaliza al señor Kentley a tal grado, que la discusión termina por estropear el buen ambiente de la fiesta (en el exterior del apartamento empieza a oscurecer, acompañando el fenómeno astronómico al estado de ánimo de la película). Hay que recordar que el Nazismo, representado por Hitler en la Segunda Guerra Mundial, compartía mucho de estas ideas, de las cuales se pudieron observar sus consecuencias en la práctica sobre el pueblo judío en Europa.

El profesor Cadell, inquieto ante la excitación de Brandon y el nerviosismo de Phillip, empieza a sospechar que ambos tratan de ocultar la suerte de David Kentley. Al final de la cinta, Rupert descubre el cuerpo del joven, y con esto se despoja de sus erróneos pensamientos elitistas (es por esto que los libros son arrojados al abrir el baúl, el academicismo es derrotado por la cruda realidad). El primer sentimiento que Rupert experimenta al ver que Brandon había cometido aquel “crimen perfecto” es vergüenza. Vergüenza al pensar en algún momento que matar o considerar a alguien como “inferior” llegase a ser real, al ver materializado un ideal que solo cobraba sentido en supuestos contrarios a la moral vigente, al darse cuenta que el mundo no puede ser tan cínico como para considerar normal la discriminación y la persecución.
Los últimos minutos de “La soga” pueden verse como un llamado de Hitchcock a la reflexión. Rupert dispara con la pistola desde las alturas del apartamento (desde las cúpulas sociales más elevadas), para que el resto del mundo se percate de la aberración moral que se está llevando a cabo sin su conocimiento. En medio de la convulsión política y social en todo el planeta, Hitchcock señala a las clases más privilegiadas como las culpables y generadoras de ideas utilitaristas y materialistas, bajo la fachada de una justificación intelectual y moral contraria a las normas vigentes en la sociedad.



Bibliografía

Chabrol, C., y Rohmer, E. (2010). Hitchcock. Buenos Aires: Ediciones Manantial SRL.

Internet Movie Database. (s.f.). IMDb – La soga (1943). Recuperado el 30 de Marzo de 2012, de http://www.imdb.com/title/tt0040746/

Fuente de multimedia

http://upload.wikimedia.org/wikipedia/en/thumb/8/8e/Rope2.jpg/220px-Rope2.jpg

http://4.bp.blogspot.com/-mV6v0j7Z6Ww/ThuRy-MXNxI/AAAAAAAAB4s/7lipxlYj7UA/s1600/Rope%2Bhothouse.jpg

http://4.bp.blogspot.com/_fwhmVZ-kh-0/R4ipBI_FbxI/AAAAAAAAAE4/u_7k_I7O388/s320/vlcsnap-38483.png

http://2.bp.blogspot.com/-KYbs5ii8p5o/Tl89JJGuSOI/AAAAAAAAAHI/jaRHG7pMKV4/s1600/la_soga_ld.jpg

http://www.youtube.com/watch?v=2MWopwTRykk

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